Qué es Reiki

es un método terapéutico japonés, que utiliza la Energía Universal vibrando en una frecuencia muy elevada (sutil), para ayudar a relajar y armonizar de forma natural cuerpo, mente y espíritu, convirtiéndose en una  poderosa herramienta de desarrollo interior y de equilibrio, a nivel físico, mental y emocional. No es una pseudociencia, como pretenden hacer ver desde determinados sectores, cercanos a la religión católica, faltos de escrúpulos y de la más absoluta información.

Reiki está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como terapia complementaria e integrativa, aplicándose en hospitales de Japón, Estados Unidos, México, Sudamérica, Reino Unido, Alemania, Suiza, España y toda Europa.

Reiki fue descubierto por Sensei Mikao Usui, en 1922 durante un retiro de meditación y ayuno de 21 días, en el monte Kurama en Kyoto (Japón), encontrando el Satori o la Iluminación. Desde entonces se utiliza con fines terapéuticos, para uso clínico en Japón, actuando sobre la energía vital del cuerpo y de esta manera acelerando el proceso curativo, no sustituyendo a la medicina tradicional alopática, sino complementándola.

A principios de los años 90 del siglo pasado, empezó a difundirse su uso en Hawai y el resto de Norteamérica, México, Continente Sudamericano, Reino Unido, Europa, incluida España y paises de Los Balcanes.

Actualmente en Inglaterra, Alemania y Paises Bajos, está integrado dentro del Sistema Sanitario Público. En España, en los hospitales del Insalud, desde principios del presente siglo, se ha formado a un elevado número de Personal Sanitario, dentro del programa de formación. Se usa con pacientes de oncología, para aliviar el dolor y potenciar el efecto del tratamiento, en paliativos, en las UCI’s y REA’s de varios hospitales públicos y privados, en los Servicios de Urgencia Móviles, con niños, sus familiares; Enfermedades Raras, Síndrome de Down, Autismo e incluso con animales. Se aplica en talleres de los Centros Penitenciarios de la CAM, para mejorar el comportamiento de las/los internas/os en su vida en la prisión.

Como se utiliza la energía universal, su aplicación no tiene contraindicaciones ni efectos secundarios.

Reiki sube el nivel vibracional, ayudando a eliminar el estrés, sanar dolencias energéticas puntuales, aumentando la armonización de energía corporal y espiritual, llegando a integrarse en tu vida y en tu evolución personal, eliminando apegos y anclajes del pasado, según sea tu deseo de cambio.  Se obtiene bienestar físico, mental y emocional, sanando la causa de muchas enfermedades, consiguiendo un estado de paz y relajación y siempre es para bien.

Somos canales de energía y como tales, establecemos conexión entre la Fuente (Universo) y la Tierra, mediante el uso de Reiki. Debido a la sencillez del método, es accesible a todos pudiendo aprender a practicar Reiki como mínimo en un fin de semana, sin tener preparación especial previa alguna. Para lograrlo debes recibir la formación e iniciación de un Maestro, que mediante una ceremonia modificará tu sistema energético y perdurará durante toda tu vida.

El tiempo óptimo de una sesión de Reiki, es de 30 a 60 minutos, se puede recibir sentado o tumbado, siendo mas recomendable ésta opción, debido a que durante la sesión, es muy habitual que quién lo recibe, entre en un profundo sueño o alcance un estado de profunda relajación. Como es un proceso progresivo, el tratamiento mínimo recomendable debe hacerse en ciclos de 4 sesiones seguidas, siempre que sea posible, o en días alternos e incluso semanal.